Acerca de

Bienvenido a Yo, especulador.

Es mi intención que el contenido de esta página web te inspire y te ayude en tu propio camino para convertirte en un trader consistente.

Lo que empezó siendo un canal de Youtube que nació en junio de 2018, en el cual exponía mis ideas de inversión y algo de contenido educacional relacionado con la especulación y la bolsa, ha terminado por convertirse en el proyecto de mi vida.

Ante todo quiero que entiendas que no soy un gurú, sino un trader independiente. No pretendo venderte un curso de nada. No encontrarás cursos o contenido premium en esta página web. Mis motivos para crearla no tienen nada que ver con el ánimo de venderle humo a la gente. No soy un ganador, sino un luchador recorriendo mi propio camino.

¿Por qué existe esta página web?

En mi aventura bursátil no han sido pocos los momentos de angustia, frustración y sufrimiento. A lo largo de estos años he ganado y perdido miles de euros en bolsa. He ejecutado cientos de operaciones, siguiendo infinidad de ideas propias. He ganado en pocos días más de lo que gano en un mes con mi trabajo convencional para una empresa de perfumería. Y también lo he perdido. Tras múltiples aventuras con finales de lo más variopinto, he acumulado una buena cantidad de anécdotas, conocimientos y experiencia.

En este punto es en el que decido escribir un sumario de mis principales ideas, con la intención de ordenarlas, compartirlas y, al mismo tiempo, sanar mi mente como trader. Esta página web nace justo después de sufrir una mala racha devastadora. Es necesario para mi auditar mi proceso y consolidad mis conocimientos. Y no se me ocurre una mejor forma de hacerlo que escribirlo y publicarlo. Por eso quiero que entiendas algo muy importante acerca de este proyecto, que lo diferencia de otros relacionados con el mundo de la bolsa que encontrarás navegando Internet: no escribo Yo, especulador solo para ti; esta página web la escribo, principalmente, para mí.

Dar forma a Yo, especulador será para mí una especie de terapia. Y, al mismo tiempo, querría que las experiencias explicadas en ella se convirtieran en una guía para los que realmente estén, como yo, en su camino hacia convertirse en un trader consistente. Es mi intención incluir en esta página web absolutamente todo lo que he aprendido hasta ahora, y lo que siga aprendiendo en el futuro. Me gustaría publicar, a partir de este punto, todas mis operaciones en bolsa (una vez se hayan cerrado, de modo que sea imposible replicarlas). La intención de publicar este Diario es, sobre todo, la de guardar un registro de los motivos que me llevaron a hacer una operación, mis emociones en el proceso, los resultados y las conclusiones. De esta forma creo que será más fácil aprender de mis éxitos y de mis fracasos, al mismo tiempo que tú podrás aprender conmigo.

Sin embargo, quiero que recuerdes siempre que el verdadero conocimiento proviene de uno mismo. Por lo que yo desconfiaría de cualquiera que quiera vender a la gente un método o sistema para ganar dinero en bolsa (especialmente, si el mismo es aplicable en cualquier mercado y/o marco temporal). Cierto es que en este sector abundan los personajes que pretenden ganar dinero (y algunos, en verdad, lo ganan), vendiendo a la gente cursos de cómo ganar dinero en bolsa, cuando ellos nunca han sido capaces de hacerlo de forma consistente.

La idea de la libertad financiera, ser capaz de generar tus propios ingresos de forma independiente sin tener que trabajar para un tercero es, sin duda, extremadamente seductora. Cuando alguien se presta voluntario a decir lo que queremos oír, parece que su idea se vende sola. Sin embargo, estos vendedores de cursos, suelen ser personas que, aunque se esfuerzan mucho por ocultarlo, no han alcanzado el éxito en los mercados financieros. Aquí no encontrarás eso. Aquí encontrarás honestidad y transparencia total.

La construcción de nuestras creencias propias, una vez han superada la prueba de fuego de la consecución de resultados, es el único camino para tener un marco intelectual sólido que permita al especulador sobrevivir en el entorno engañoso, cambiante y traicionero, que es el mercado bursátil. Si algo de este contenido ayuda a alguien en su búsqueda individual, aunque solo sea a una persona, entonces el esfuerzo de haber transmitido estas ideas habrá merecido la pena.

El K2 de los mercados financieros

Antes de que sigas navegando por esta página web, quiero advertirte de lo difícil que es ganar dinero en bolsa de forma consistente. Sobre todo, partiendo de un capital pequeño y tratando de multiplicar el mismo. Lo haré mediante una analogía.

Existe un reto casi imposible que todo alpinista de altura, en su camino a la gloria, quiere abordar: la coronación de los 14 ochomiles. Los 14 ochomiles son los 14 picos que superan los 8.000 metros de altura respecto al nivel del mar que existen en el mundo, todos ellos situados geográficamente en los macizos montañosos que se extienden en Asía Central.

La recompensa que uno obtiene ante la contemplación del mundo a sus pies, la oportunidad de presenciar en primera persona la colosal belleza natural de esas montañas y la satisfacción de haber conseguido una gesta solo al alcance de una privilegiada minoría, solo es superada por la peligrosidad de la misión. No en vano, el Nanga Parbat, de 8.125 metros de altura sobre el nivel del mar, es conocido como “la montaña asesina” en el mundo del alpinismo, por la cantidad de vidas que se ha cobrado. Sin embargo, entre todas ellas, destaca el K2, el segundo pico más alto del mundo, con 8.611 metros de altura, situado en la frontera entre Pakistán, China e India, por ser la montaña más difícil de escalar. Se dice que el 25% de alpinistas que tratan de ascender a la cima, mueren en el intento.

A pesar de este fatal ratio, cada año existen valerosos alpinistas que están dispuestos a intentar el ascenso del K2. Alcanzar la gloria del montañismo bien vale para ellos arriesgar su propia vida. Tal actitud en el ser humano recibe muchos nombres: insensatez, tal vez, pero también valentía.

Al igual que llegar a la cima del K2, sobrevivir a la especulación bursátil en el largo plazo puede ser también una tarea titánica. Jesse Livermore, quien es por muchos considerado el especulador más grande de todos los tiempos, famoso mundialmente por haber vendido al descubierto el crack del 29 y haber hecho una inmensa fortuna para la época, se suicidó de un disparo en la cabeza en el guardarropa del hotel Sherry-Netherland en Manhattan, a la edad de 63 años, tras haber perdido en pocos años más del 90% de su fortuna realizando la misma actividad en la que era un maestro y que le había convertido en uno de los hombres más ricos del mundo: la especulación bursátil.

Así de incierta es la especulación en bolsa. Éxitos pasados no garantizan beneficios futuros e incluso un hedge fund  gestionado por premios Nobel en economía, Long-Term Capital Management,  cuyos directores eran Myron Scholes y Robert C. Merton, ganadores del premio Nobel de Economía por crear el modelo de valoración de opciones financieras Black-Scholes, quebró en el año 2000 tras ser masacrado con una pérdida de 4,6 billones de dólares en 1998 durante la crisis financiera Rusa. Esta quiebra inesperada fue posterior a unos retornos anualizados de más del 40% desde su creación.

Es por ello que el especulador que se enfrenta a los mercados financieros, por más experto que sea, al igual que ese alpinista que arriesga su vida para coronar el K2, debe permanecer humilde y respetar las fuerzas de la naturaleza. Pues el flujo del dinero es una fuerza muy poderosa en el libre mercado, contra la cual un solo individuo está desamparado, por más extensos que sean sus conocimientos y habilidades. Y un cambio en las condiciones de mercado puede ser igual de peligroso para un especulador que una tormenta de nieve o un alud en el ascenso al pico para un alpinista.

¿A quién va dirigida esta página web?

En las diferentes secciones de Yo, especulador pretendo asentar las bases intelectuales que os ayuden a daros cuenta de a qué se enfrenta el especulador independiente cuando aborda la difícil misión de obtener dinero de forma consistente en medio del caos de los mercados.

Esta es una página web por y para traders independientes, que cuentan con un pequeño capital. Gente como yo, que viene de la nada. Sin capital, sin mentor, pero con el valor necesario para someterse a tan duro y prolongado castigo, a cambio de una bajísima probabilidad de enriquecerse con esta actividad. En Yo, especulador expongo mis ideas de cómo puede ser posible multiplicar un pequeño capital y alcanzar la fortuna. Si tú eres uno de ellos, espero de todo corazón que mis palabras te inspiren y te sirvan de algo en tu aventura.

Pero nunca olvides que este es un camino que siempre debe recorrerse solo.

Trataré de explicar en Yo, especulador la verdad acerca de la posibilidad de multiplicar un pequeño capital hasta alcanzar la riqueza. Esto no es ser gestor de fondos de inversión. No buscaremos batir el benchmark del S&P500 o enriquecernos con las comisiones de los partícipes, ni tendremos que dar explicaciones a inversores, ni gestionaremos de forma conservadora miles de millones de dólares con una cartera de acciones en empresas de calidad muy diversificada. No trataremos de sacar una rentabilidad satisfactoria a nuestra cartera paupérrima utilizando estrategias sensatas. Aquí intentaremos hacer dinero de la nada. Trataremos de encontrar las vías por las cuales es peligroso, pero posible, salir del pozo de la pobreza utilizando derivados financieros complejos y muy apalancados. Aquí las probabilidades de éxito son bajas, pero la recompensa difícil de imaginar.

Esta no es una página web convencional. Esta es la página web dónde se explora en quién uno se ha de convertir para conseguir una hazaña casi imposible, donde el fracaso está casi asegurado.

Bienvenidos al K2 de los mercados financieros.

Bienvenidos a Yo, especulador.